Los ‘lloros sangrantes’ de las vides de Ossian

Ossian VidesTradicionalmente, los viticultores franceses de las regiones de Borgoña y Burdeos denominan como “lloros sangrantes” a un particular lloro de la vid cuyo bello colorido -entre anaranjado y rojizo- contrasta de manera excepcional con el propio tronco de la cepa. Aunque, a priori, pudiese parecer que nuestra planta se encuentra enferma o quizá está sufriendo algún tipo de ataque externo, nada más lejos de la realidad.

¿Por qué lloran?
Una de la primeras manifestaciones de la “vuelta a la actividad” de las cepas tras el letargo invernal, viene dado por el lloro de la propia vid. Tras la poda de invierno y con la llegada de temperaturas más suaves, la vid comienza el ciclo vegetativo. Fruto del movimiento de la savia y tras las “heridas” sufridas en la poda, el lloro se hace visible en los cortes realizados.

Pero ¿por qué ese lloro rojo?
Una de las curiosidades de nuestras cepas prefiloxéricas es que han aprendido a convivir en mutualismo con un grupo de hongos característicos, compuesto por especies como el Aureobasidium spp, el Fusarium acuminatum, Fusarium merisomoides o el Epicoccum nigrum, que se alimentan de ese lloro de nuestras cepas sin perjudicarla.

A su vez, la capa formada por este grupo de hongos, impide que otras especies fúngicas perjudiciales penetren en la planta en uno de los puntos más vulnerables tras la poda. El grupo de hongos va tornándose de una pigmentación rojiza mientras se alimenta y, de ahí, esa coloración tan característica.